Llevar 25 años trabajando en la misma compañía tiene ventajas; vivir y sentir su trasformación, ser parte real de ese cambio y saber cuál es el futuro que le espera, revela Cristina Ramos. La directora financiera de Asitur, lejos de cerrarse, nos regaló un paseo por su experiencia laboral: “Cuando empecé no había internet ni correo electrónico, el business intelligence de las compañías eran listados y listados de papel. Tuvimos el cambio de milenio, que trabajamos muchísimo para prepararnos; tuvimos una huelga de grúas, que no podíamos prestar servicios de asistencia… han pasado muchas cosas en estos años. A pesar de todo, hemos evolucionado y crecido mucho”.

 

Para Ramos el mayor reto ha sido “ver qué es Asitur ahora, porque cuando entré eramos apenas 30 personas y ahora somos cerca de 1.000. Haber contribuido a este crecimiento para mí es un orgullo”. En este proceso de cambios el cliente ha jugado el papel protagonista ¿Cómo se está adaptando su entidad a él? “El cliente está ahora muy informado, es muy tecnológico, hay modelos de negocio nuevos, como Amazon o Netflix, que ponen la excelencia en el cliente y hacen que se pida esa excelencia en el seguro. En asistencia, además, quieren inmediatez. Los tiempos de llegada de la grúa han de ser más rápidos. Estamos ante un cliente más impaciente”.

Reconoce que, para adaptarse a la transformación digital, en el área de multirriesgo crearon hace ya unos años una solución tecnológica que pone en comunicación a la compañía de asistencia, a la aseguradora y al asegurado para que se le informe en tiempo real de lo que esta ocurriendo. “En asistencia en carretera, Asitur fue pionera en este tipo de soluciones de movilidad, siendo la primera compañía que implantó una solución para que el asegurado pudiera tener geolocalizada a la grúa en todo momento, sabiendo donde está y cuánto le falta para llegar. Esa información tranquiliza al cliente y das un buen servicio”.

NOS JUGAMOS LA CALIDAD

Con el objetivo de cubrir las necesidad de los clientes, la directiva fue una de las precursoras del surgimiento del Departamento de Calidad: “Como directora de Calidad mi responsabilidad es prestar el mejor servicio. El momento de la verdad es cuando el reparador llega a la casa o la grúa al coche. Ahí nos la jugamos”, afirma. Por ello, una de sus máximas es “inculcar todos los criterios de calidad en la red de proveedores, que sean capaces de seguir las políticas y métrica que tenemos. Al final, los clientes son los que valoran ese servicio y debemos mantener siempre un nivel de excelencia muy alto”.

Se reconoce enamorada a un trabajo que le apasionó desde el primer momento. “Siempre me he sentido muy apoyada dentro de la empresa”, explica. Por ello, seguir sumando responsabilidades era lo lógico.

PARIDAD DENTRO Y FUERA

Cristina Ramos forma parte del Comité de Dirección, actualmente formado por 6 directores, además del director general. “Somos tres hombres y tres mujeres. La directora de Multirriesgo; la directora de Autos y yo, que llevo financiero, calidad y proveedores. Los hombres son los directores de recursos humanos, tecnología y comercial y marketing. Somos muy paritarios”, asevera.

Asitur apuesta firmemente por la Diversidad. “Tenemos políticas de igualdad para la selección de personal, la promoción interna,… está totalmente prohibido discriminar por razón de sexo. Además, la compañía tiene una cultura de Igualdad, está muy comprometida con estos temas”.

Le pedimos que nos cuente algunas acciones o programas centrados en promoción y conciliación laboral. “El más solicitado es el teletrabajo; tenemos 130 puestos de teletrabajo y durante el embarazo, a partir del 4-5 mes, directamente ofrecemos el puesto de teletrabajo para que la empleada pueda desarrollar su labor desde su casa. Si el embarazo tiene complicaciones, se ofrece desde el segundo mes. En verano facilitamos mucho las excedencias cuando los niños están de vacaciones. Hay quien se coge el mes de vacaciones y un mes de excedencia extra”.

Ese teletrabajo, matiza, está abierto a todos, “hombres y mujeres; nos ayuda mucho a poder ajustar nuestra curva de llamada y que el empleado pueda conciliar y flexibilizar su jornada”.

No obstante, le preguntamos, el permiso de paternidad lo cogen pocos hombres, ¿no? “Fundamentalmente, mujeres. Lo de la baja por paternidad es una cosa muy reciente. Se empezará a ver más a partir de ahora”. Por ello, proclamar con el ejemplo es fundamental, remarca: “No obstante, en Asitur ya se han acogido al permiso de paternidad varios empleados y es algo que vemos con total normalidad y muy positivo en lo que a igualdad se refiere”.

LOS SACRIFICIOS SON POR SER DIRECTIVO, NO POR SER MUJER

Cristina Ramos nunca ha notado o se ha sentido discriminada. Sí que es verdad, puntualiza, “cuando eres mujer y apuestas por tu carrera profesional, tienes que hacer sacrificios, dejar de hacer algunas cosas, pero no por ser mujer, sino por ser directivo”, asevera.

Para lograr el equilibrio una de las claves es el apoyo. “Mi familia me apoya mucho, lo que es una ventaja. Si yo no podía ir al colegio a recoger a los niños, iba mi marido. Compaginar las labores es muy importante y tenemos que quitar el tópico de que las mujeres directivas renuncian a todo en su vida.

Y el Seguro ¿está cambiando en esta línea? Sí, apunta Cristina, “pero todavía queda. Es un sector tradicionalmente masculino, con poquísimas mujeres en puestos directivos. En los Consejos de Administración es muy marginal la presencia de mujeres. Ha sido un sector muy poco atractivo para las mujeres”.

Ahora bien, ese cambio sí se observa en dos hechos.: “Se ha evolucionado mucho tecnológicamente y se ha puesto al cliente en el centro. Esto ha hecho que se creen nuevos perfiles, que se necesiten otras habilidades, atrayendo a más mujeres. Como las mujeres nos hemos incorporado tarde al Seguro, aún falta tiempo para que veamos a más mujeres en puestos de dirección.

Para lograrlo, afirma, “es fundamental que las jóvenes no se pongan barreras. Pensamos que vamos a tener que renunciar a muchas cosas, que igual no llegamos y eso nos asusta. Pero, no hay que renunciar a tanto. Las compañías están dando facilidades. Tenemos que quitarnos las trabas que nos ponemos. Somos capaces de trabajar exactamente igual que un hombre. Y en ello ayuda que las empresas están haciendo sus deberes ya”. Y en este sentido, remarca, “justo es reconocer que se están quitando las trabas en los procesos de selección, promoción y formación. Y, además, se han establecido planes de igualdad transparentes”.

Eso sí, constata, “yo creo en la capacitación profesional, no en las cuotas. Podemos llegar por nosotras mismas a los puestos directivos. Es independiente si eres hombre o mujer. La capacitación ha de ser suficiente”.

“DIGITALIZARSE, UNA NECESIDAD

Cristina Ramos recuerda que estamos viviendo una revolución sin límites. “El cliente está totalmente digitalizado y no nos queda más remedio. Es una necesidad y creo que sí se está adaptando bien. Tenemos en nuestros call centers RPA para sustituir el trabajo mecánico que no aporta nada y dedicamos a las personas a cosas que sí aportan”, matiza.

Esto ha hecho que el trabajo sea más rápido y fácil: “En Multirriesgo, cuando el proveedor ha finalizado el siniestro, si cumple ciertas características, no hay que revisarlo manualmente. El cierre se hace automático. Otro proceso robotizado es el traspaso de las urgencias a los proveedores. El robot llama al proveedor y, si acepta, se sigue todo el proceso normal”.

CONSOLIDAR EL CRECIMIENTO

¿Cuáles son los principales retos que se le plantean a futuro a su entidad? El principal, señala, es consolidar el fuerte crecimiento de los últimos años. “La organización de toda la plantilla requiere nuevas políticas y procedimientos; por eso estamos introduciendo metodología agile en toda la empresa”.

Respecto a la digitalización, enumera algunos de los trabajos en los que están inmersos: “Estamos trabajando en seguir robotizando procesos que no aportan, poniendo chatbots, implantando sistemas de inteligencia artificial para, por ejemplo, predecir fenómenos meteorológicos, para ajustar el servicio a las futuras necesidades y para hacer prevención avisando a los clientes”.

REINVENTAR LA ASISTENCIA

“El futuro es totalmente incierto”, espeta Ramos. “Tendremos que cambiar la asistencia, reinventarla. Por ejemplo, en carretera con los vehículos con energías renovables tendremos que llevarles carga o acercarles a puntos de recarga. La movilidad también cambia, vehiculos compartidos, patinetes,… nos tendremos que adaptar a esta movilidad, generar nuevos modelos de negocios. En asistencia en viaje el proceso ya ha empezado con los coches autónomos, que cambiarán la movilidad de la personas y, por ende, el modelo de las aseguradoras. En Estados Unidos te aseguran el coche para un trayecto exclusivamente.

Y en hogar, la implantación de la domótica y del hogar conectado harán que cambie el concepto de la asistencia…hablaremos más de prevención y menos de reparación”. “Es un futuro interesante”, augura.