Bien, pero …puede originar confusión

 

La Ley de Distribución de Seguros y Reaseguros desde el punto de vista de los corredores

 

La Ley de Distribución de Seguros y Reaseguros incluye novedades que afectan muy particularmente a la Mediación. Los corredores ven con buenos ojos el espíritu de protección al consumidor que rige el texto y la fijación de reglas equitativas para todos. Sin embargo, creen que el exceso de información aportada al cliente puede desembocar en confusión, además de generar una elevada carga administrativa.

 

Los corredores tienen claro que la nueva Ley de Distribución de Seguros y Reaseguros (LDS) ha sido redactada pensando en el cliente. “El eje principal es el foco en el cliente. Se busca que esté bien informado, que sepa exactamente qué está contratando y qué cubre esa contratación. Le da herramientas para que esté al corriente tanto de su protección de datos como de los productos que contrata. Asimismo, le da posibilidades para denunciar las irregularidades”, declara Juan Antonio Marín, presidente de FECOR.

Todo este queda reflejado en varios puntos del texto. “La información y transparencia que obtiene el asegurado es un eje principal que vertebra toda la ley, incluyendo obligaciones de conservación de documentos hasta 6 años después de la finalización del contrato. Además, la ley aporta una definición más clara de los distribuidores, contando entre ellos a los comparadores, que se verán regulados y, por lo tanto, sometidos a la ley de una manera más clara. Asimismo, varían los requisitos de formación, haciendo llegar la continuidad de ésta a toda la organización, para garantizar el ejercicio de la actividad. La ley también aprovecha para introducir de una manera más clara la diferenciación de las formas de venta, así como la separación de cuentas. Tampoco olvida la regulación de los productos de inversión basados en seguros y su remuneración e introduce cambios sobre los colaboradores externos. Y no podemos olvidarnos del volumen mínimo para poder ejercer como corredor”, detalla Santiago Macho, presidente de Aunna.

ASPECTOS POSITIVOS DE LA LEY

Los corredores de seguros identifican algunos de los beneficios que trae la nueva ley:

Protección del consumidor y transparencia. Elena Jiménez de Andrade, presidenta del Consejo General de los Colegios de Mediadores de Seguros, afirma que “el fin último de la ley es la protección del consumidor”, sustentada en la información y la transparencia. “Queda regulado cómo tiene que ser la información y el asesoramiento sobre un seguro antes de su contratación, muy especialmente cuando hablamos de productos de inversión basados en seguros”, explica. En cuanto a la transparencia, precisa que la ley regula “quiénes son los distribuidores de seguros, quién es considerado mediador, cuáles son sus requisitos de formación, establece cuentas separadas, etc.”.

Reglas equitativas. “La nueva ley establece condiciones de competencia iguales para los distribuidores de seguros. Tener reglas del juego claras e iguales para todos es siempre buena noticia”, comenta Jiménez de Andrade. Igualmente, Pura Rubio, responsable del Área de Apoyo Legal de E2K, indica que “la ley prevé más reglas equitativas para todos aquellos que distribuyen seguros, con requisitos y exigencias mínimas generalizadas para todos en cuanto a formación y honorabilidad comercial”. Por ejemplo, el director general de Espabrok destaca que la nueva ley regula la distribución de seguros que ejercen las compañías de seguros, “con controles adicionales en sus modelos de comercialización”. Además, incide en que “la entrada en vigor de la normativa traerá una regulación al comparador de seguros en aras de una mayor transparencia”.

 

 

Definición de los distribuidores. “Uno de los cambios más significativos es la definición de los diferentes distribuidores, que ordenará un poco el panorama”, anota el presidente de Aunna. No obstante, Pablo Lariño, presidente de CIAC, señala que pervive una “ambigüedad a la hora de definir ciertas figuras”. Asimismo, Antonio Muñoz-Olaya, presidente de Cojebro, cree que la creación de la nueva figura del distribuidor de seguros complementario “puede generar confusión a los consumidores”.

Traspaso de carteras. La presidente del Consejo General recuerda que la nueva ley permite que los corredores de seguros no necesiten recabar la autorización individual de los clientes para traspasar una cartera de una entidad a otra.

Mejor formación. Luis López Visús, director general de Espabrok, remarca que la nueva ley “potencia el conocimiento necesario para acceder al mercado del seguro, con una formación continua que será evaluable”. Además, reseña que “va a existir una diferenciación notable entre la distribución que preste asesoramiento y quien facilita información”. Al hilo de ello, Lariño comenta que “la formación continua es uno de los aspectos más positivos de la nueva ley, siempre y cuando conduzca a la mejor y mayor profesionalización y no sirva como vehículo para el enriquecimiento de ciertas personas dentro de las instituciones”.

Generación de confianza. “Si el cliente, gracias a esta norma, cada vez que accede a la contratación de un seguro, sea por la vía que sea, se encuentra protegido y respetado, generará mayor confianza en la industria aseguradora y ganaremos todos”, señala el presidente de FECOR.

 

 

PUNTOS CONFLICTIVOS

En el lado opuesto, los corredores manifiestan sus dudas en torno a los siguientes aspectos: 

Exceso de información. “La protección del consumidor, dotándole de información, no se ha articulado de forma correcta. El nuevo texto aumenta bastante las obligaciones de información al cliente/tomador. De hecho, las distintas normativas harán que las informaciones al cliente muchas veces se solapen, sin tener claro que tanta información realmente llegue bien al cliente y pueda ser asimilada”, señala la responsable de E2K.

Carga administrativa. Ligado al punto anterior, el presidente de Cojebro indica que la nueva ley va a repercutir en un aumento de la carga administrativa. Asimismo, Martín Navaz, presidente de ADECOSE, considera que el aumento de la documentación que debe aportar el corredor al cliente “genera una acumulación de requisitos y exigencias de cumplimiento normativo y una gran carga administrativa para las corredurías”. Además, Marín advierte que las corredurías de menor tamaño serán las que más sufran con ello.

 

La formación continua puede ser uno de los aspectos más positivos de la nueva ley, siempre que conduzca a una mayor profesionalización

 

Incremento de las sanciones. “Resultan preocupantes las sanciones tan elevadas que prevé el texto”, recalca Rubio. Cabe recordar que las infracciones muy graves impuestas a personas físicas pueden elevarse hasta los 700.000 euros en algunos casos de infracciones sobre información y normas de conducta relacionadas con la distribución de productos de inversión basados en seguros. Y si se trata de personas jurídicas, la multa podría alcanzar los 5 millones de euros o el 5% del volumen de negocio anual.

Canal de denuncia. La responsable de E2K cree que el nuevo ‘Canal de denuncia’ que incorpora la ley “es una medida de difícil encaje en la mediación de seguros”. “Comprendemos perfectamente la necesidad de luchar contra los incumplimientos normativos y la necesidad de proteger aquellos que finalmente denuncian, pero ¿cómo encaja esta obligación en empresas que mayormente son pymes, y en muchos casos micropymes e incluso negocios familiares o unipersonales? Además, es una medida de dudosa efectividad y difícil supervisión. Realizada la denuncia, si finalmente fuera procedente, la normativa actual –a falta de desarrollo reglamentario– carece de cauces para llevar a término esta denuncia. La implantación de esta medida no supondrá sólo una carga administrativa, sino fundamentalmente económica, porque es una medida que habría que externalizar para su correcto funcionamiento”, precisa.

El corredor, único profesional totalmente independiente, sin ningún tipo de vinculación, es el único que no puede percibir su retribución como todos los demás

 

Comisiones en productos de inversión. El presidente de Cojebro lamenta la prohibición a los corredores del cobro de comisiones en la venta de productos de inversión basados en seguros. “Somos la única figura a la que se le prohíbe. En el preámbulo de la ley se expone que la norma debe ser equitativa para todos los distribuidores y, en este caso, no parece que así sea”, remarca. La responsable de E2K coincide en el análisis: “Tenemos una norma que aboga por que todos los que intervienen en el seguro cumplan los mismos requisitos para distribuir seguros. Todo para proteger al consumidor. Y resulta que un corredor de seguros, que es el único profesional totalmente independiente, que opera en defensa de los derechos e intereses de sus clientes, sin ningún tipo de vinculación, es el único que no puede percibir su retribución como todos los demás”. Igualmente, Macho opina que esta prohibición “provoca una desventaja en quien se muestra independiente frente a la venta informada”.

Cuentas separadas. “Para una gran parte de la opinión mediadora, la separación de cuentas ha constituido una exagerada medida intervencionista, que raramente se encuentra en cualquier otro sector”, declara el presidente de Cojebro. Además, Rubio considera que “la redacción que ya teníamos en la Ley 26/2006 daba garantías suficientes al cliente para los casos de insolvencia de la mediación”.

Algunos cambios en la formación. “Nos habría gustado que no hubiera una disminución de las horas de formación para obtener el título de corredor de seguros, el actual Grupo A. Para seguir profesionalizando el sector, no parece acertado rebajar un 40% los requisitos formativos de acceso a la profesión”, anota Muñoz-Olaya. I