El CFO de MAPFRE RE aporta las claves de Ruschlikon

 

DANIEL QUERMIA

 

“Esta es una iniciativa del mercado para crear un ecosistema más eficiente”

 

El Reaseguro vuelve a mostrar el camino de futuro de la industria re/aseguradora. Lo hace a través de Ruschlikon, un proyecto que -como explica Daniel Quermia, CFO de MAPFRE RE, entidad líder del mismo en nuestro país- permitirá lograr la máxima eficiencia en el proceso de intercambio de información/datos, evitando ya tanto el papel como el e-mail. Y todo ello, además, sin necesidad de tecnologías muy sofisticadas, sin grandes inversiones y con un rápido retorno. Como resalta Quermia, la iniciativa permitirá acabar con tareas administrativas que no aportan valor y aumentar la eficiencia y la trazabilidad, “ofreciendo un servicio más rápido y de mayor calidad a nuestros clientes”.

 

 

‘A.A.’.- ¿Qué objetivos tiene la iniciativa Ruschlikon para este y los próximos ejercicios? ¿Mantiene el respaldo de todas las entidades implicadas en el proyecto?

DANIEL QUERMIA.- La iniciativa persigue que el intercambio de información/datos en el sector de Reaseguro sea más rápido y preciso. Uno de los objetivos es que el mercado sea más eficiente, evitando un intercambio voluminoso de información en papel, e-mail, etc. Esto se consigue mediante el uso de unos ficheros estandarizados en un formato electrónico, formulados por ACORD. Lo que buscamos es que toda la gestión de los flujos de información de reaseguro sea más eficiente y fiable.

El proyecto cuenta con el respaldo de la mayoría de los reaseguradores, corredores y las principales aseguradoras del mundo.

‘A.A.’.- ¿Qué tecnologías sustentan el desarrollo de esta iniciativa?

DANIEL QUERMIA.- La gran ventaja es que no se necesitan unas tecnologías muy sofisticadas. Ruschlikon no es una plataforma, pero es una iniciativa del mercado para crear un ecosistema más eficiente. Al tratarse de un intercambio de ficheros estandarizados, la puesta en marcha puede ser muy rápida. Lo que está definido en los estándares ACORD son los tipos de mensajes, las estructuras de datos y los flujos de los mensajes. Las conexiones pueden ser peer to peer, o producirse con la ayuda de un intermediario. Cada compañía lo puede implementar de una forma más o menos automatizada, pero el objetivo es la estandarización del mercado y, posteriormente, su digitalización y automatización.

 


“LA IMPLICACIÓN DE LA ALTA DIRECCIÓN ES CLAVE”

‘A.A.’.- ¿Existe implicación por parte de la Alta Dirección de las empresas a afrontar la transformación tecnológica? ¿Y en inversiones?

Daniel Quermia.- La implicación de la Alta Dirección es clave como impulso de la transformación tecnológica, y pensamos que todos sus miembros son conscientes de la importancia de la transformación digital. Además, es crítico que la Alta Dirección colabore conjuntamente con las áreas de infraestructura y de negocio, y que la digitalización sea parte de la estrategia de las compañías. Se requiere, por tanto, también un cambio de cultura empresarial.
Como ya he comentado, en el caso de esta iniciativa (Ruschlikon-ACORD), no hablamos de inversiones muy elevadas.


IMPLICACIÓN ESPAÑOLA

‘A.A.’.- ¿Qué características propias tiene Ruschlikon España?

DANIEL QUERMIA.- El grupo de implementación español está formado por representantes de numerosas compañías del sector asegurador y reasegurador nacional e internacional, como son MAPFRE RE, Swiss RE, Múnich RE, SCOR, Caser, Catalana Occidente, Nacional RE, Reale, R+V, Segur Caixa, AON y Guy Carpenter. Desde la primera toma de contacto, que se produjo en septiembre de 2019, el grupo ha tenido la oportunidad de reunirse hasta en cinco ocasiones, y ha cumplido con creces los objetivos que se han ido fijando a lo largo del camino.

 


POCA INVERSIÓN Y RÁPIDO RETORNO

‘A.A.’.- ¿Está la industria preparada para afrontar el uso nuevas tecnologías como éstas?

Daniel Quermia.- Pensamos que sí, al poder ser una inversión tan reducida y producir un retorno tan rápido. No se necesitan grandes infraestructuras, porque la tecnología permite hoy en día que los sistemas “hablen” entre sí con un lenguaje común (formatos de datos).


‘A.A.’.- ¿Qué ha llevado a su entidad a sumarse a esta iniciativa? ¿Qué os aporta?

DANIEL QUERMIA.- MAPFRE RE ha querido liderar el proyecto en España y es una muestra más de nuestra apuesta por la innovación. La iniciativa permite que el intercambio de información entre nuestra compañía y el resto del ecosistema se produzca de forma automática, reduciendo con ello tareas administrativas que no aportan valor, aumentando la eficiencia y la trazabilidad, y ofreciendo un servicio más rápido y de mayor calidad a nuestros clientes.

TRES FASES DE IMPLANTACIÓN

‘A.A.’.- ¿Cuáles son a medio plazo los planes de desarrollo de este proyecto?

DANIEL QUERMIA.- De forma resumida, podemos diferenciar tres fases en el proceso de implementación de la iniciativa: estandarización, digitalización y automatización. El grupo de trabajo español ha concluido este año, de forma satisfactoria, la primera de ellas y se encuentra ya comenzando la digitalización, para lo cual está incorporando en la iniciativa a una serie de proveedores tecnológicos que hagan posible el intercambio automático de mensajes.

“Hay tres fases en el proceso de implementación de la iniciativa: estandarización, digitalización y automatización. El grupo de trabajo español ha concluido este año, de forma satisfactoria, la primera de ellas y se encuentra ya comenzando la digitalización”

 

‘A.A.’.- ¿Qué ventajas aporta al sector la estandarización de procesos y datos?

DANIEL QUERMIA.- El sector reasegurador se caracteriza por un enorme volumen de información que aún se gestiona en papel o ficheros sujetos a tratamiento manual. Necesitamos avanzar hacia la digitalización y, por fin, el sector ha llegado a importantes consensos sobre la información contable que se necesita y en qué formato. Pienso que es una de las pocas industrias financieras que no tienen sistemas de gestión contables 100% automatizados. Esto nos permitirá dedicar más tiempo a nuestros clientes y ofrecer más servicios, y a tareas de mayor valor añadido en los procesos del negocio. I